Todos los presocráticos tienen muchas cosas en común:
-Les preocupaba el problema del cambio, como algo podía convertirse en algo distinto.
-Pretenden encontrar la naturaleza del Arjé y el nomos.
-Dicen que todo está hecho de lo mismo, la naturaleza se explica así mismsa.
-No hay ninguna obra completa. Por tanto tenemos de ellos un conocimiento indirecto y limitado.

TALES DE MILETO:
Vivió en Mileto hacia los siglos VII y VI a. de C.

Además de filósofo fue político, astrónomo, matemático y físico.
Predijo un eclipse de sol y un año de buena cosecha, estableció varios teoremas de geometría, descubrió las propiedades del imán, creo el primer almanaque para occidente y tuvo fama de sabio.
Tales dijo que el
Arjé (el principio de donde todo procede) no es otra cosa que el agua. Dando una explicación natural de la naturaleza. Tales observa la importancia y utilidad del agua:
- Es una importante fuente de vida (el alimento de todas las cosas es húmedo).
- Las semillas de todas las cosas son de naturaleza húmeda (el agua es para lo húmedo el principio de su naturaleza).
Tales reducen la diversidad a la unidad.


TEOREMA DE TALES

http://es.wikipedia.org/wiki/Teorema_de_Tales


ANAXIMANDRO.

Su Arjé era una abstracción, pues no es concreto.


Para él es la materia infinita e indeterminada. Esta materia no posee niguna cualidad, por lo que no podemos establecer diferencias en ella.

El infinito es la cantidad de materia de la cual se originan todas las cosas y en la que todas se disuelven, cuando terminan el ciclo que tienen impuesto por una ley necesaria. Este principio es inmortal e indestructible y por lo tanto divino.


Además esta materia también es indefinida, porque aún no se han diferenciado los elementos.
Esta materia lo abarca y gobierna todo y no es sólo la sustancia, sino también la ley del mundo.
Estaba regida por unas leyes eternas (nomos) que se manifestaban en principios:


-Odio: principio donde se introducen las cualidades y se establecen las diferencias, todo se multiplica, se rompe la unidad primitiva. Se determina.
-Amor: es todo lo contrario, unifica.


El nacimiento es la separación de los seres de la sustancia infinita. Tal separación que determina la condición propia de los seres finitos (múltiples, distintos y opuestos entre sí) equivale a la rotura de la unidad propia del infinito. Al nacer cometemos un pecado que tenemos que pagar con la muerte, para así volver a la unidad y unificarlo todo.

ANAXÍMENES.


Nace en Mileto y fue quizás discípulo de Anaximandro. Para él el Arjé es el aire. Esto supone un retroceso a la postura de Tales, porque señala algo concreto, pero a esta materia atribuye los caracteres del principio de Anaximandro, la infinitud y el movimiento perpetúo.

Es la fuerza que anima el mundo.
El aire determina la transformación de las cosas a través del proceso de la rarefacción (se calienta; se vuelve fuego) y la condensacíon (se enfría; agua, tierra...).


Observa que todo ser comienza a vivir cuando tiene aire (respirar) y muere cuando no tiene (no respirar).

PITÁGORAS Y LOS PITAGÓRICOS.


Vivió entre los siglos VI y V a. de C.. Es el fundador de algo parecido a una comunidad de discípulos y de algo así como un estilo de vida, eran una sociedad rústica y religiosa relacionada con la aristocracia.


En lo que se considera la doctrina pitagórica hemos de distinguir dos elementos:
-Doctrina del alma: dicen que el hombre estaba formado por el cuerpo, que era mortal y por el alma, que era de naturaleza divina, eterna, inmortal e incorruptible.


El alma debe pasar un proceso de purificación por la tierra en donde pasa de un cuerpo a otro, hasta el retorno a la pureza del cielo. Cuando el cuerpo moría, el alma se reencarnaba en otro cuerpo, en otra vida terrenal, pero esta vida estaba condicionada según el comportamiento que había tenido en la vida anterior. El alma tenía el tipo de vida que se merecía. El alma sólo está temporalmente en nuestro cuerpo, y éste era considerado como la prisión del alma y por tanto la muerte era la liberación.


-Doctrina del número: Para ellos el Arjé es el número, la magnitud, las matemáticas, ya que todo era susceptible a medidas y cifras, la naturaleza es una estructura numérica. Además es el número lo que de antemano está presente en toda presencia, todo lo que constituye el ser de algo es número.

Las matemáticas es el punto de partida, puesto que son un lenguaje universal.
Cada cosa como idéntica a sí, se nos presenta como una unidad frente a la
alteridad, ya que se es uno cuando se es distinto a otros. Todo se puede reducir a la unidad, que se da en todos los seres.

Pitágoras asocia la unidad con el punto. La dualidad nos da la línea, la distancia. El tres es una superficie delimitada, el triángulo.
Con el cuatro tenemos el principio de todo sólido, la pirámide triangular. Con estos cuatro números se puede construir el mundo físico, la naturaleza son combinaciones de ellos.


Por tanto los números tenían relación con todo.
La armonía era la adecuación entre las distintas medidas de las cosas y al ser todo medible, era todo armonioso.

PARMÉNIDES.


Era de Elea, en el sur de Italia, era de familia noble.
Es un filósofo original, ya que plantea unos problemas que nadie había planteado y además de difícil disposición.

La obra de Parménides hace surgir una disciplina de la filosofía, la ontología que se dedica al estudio de los entes desde la perspectiva del ser.


El ser de Parménides es existencial y es aquella cualidad que necesariamente deben tener todas las cosas (los entes) para que de ellas podamos decir algo, emitir algún juicio o pensar en ellas. Todas las cosas que se nos presentan a los sentidos son entes (lo que es).


Predicados acerca del ser:


-Eternidad (no tiene ni principio ni fin)
El ser ha sido siempre, no puede surgir de la
nada, del no ser. Y a su vez el ser no puede dejar de ser, no puede convertirse en no ser. Es increado e imperecedero. El ser es continuo, siempre ha existido y siempre existirá. El no ser no puede cambiar.


-Homogeneidad (el ser no tiene partes diferenciadas)
El ser no presenta diferentes partes, ni diferencias internas, ya que no hay ningún principio que posibilite esta división, al menos que fuese el no ser. Si entre ser y ser hay ser, sólo se puede hablar de uno, compacto e idéntico a sí, es único, por tanto tampoco cabe hablar de movimiento, ni en su interior, ni en su exterior, no se puede mover respecto a nada.


-Finitud (lo contiene todo)
Para los griegos lo finito era algo completo y perfecto. El ser engloba la totalidad. El propio ser establece su límite, no podeamos decir que el ser está rodeado del no ser, ya que si no el no ser sería ser.

Su obra es original en su poema sobre la naturaleza, en el que nos cuenta como es conducido a presencia de una diosa que le muestra los distintos caminos del saber. Le habla de tres vías:


-La de la verdad o del ser, donde aprendemos lo que realmente es.


-La de la falsedad o no ser, lo que se nos dice que es lo que realmente no es.


-La de la opinión o aparencia, donde ser y no ser aparecen confusos y mezclados. Es la que utiliza normalmente la gente.

HERÁCLITO


Hijo de familia aristócrata, fue impopular y cínico. Vivió en Efeso y fue contemporáneo de Parménides. Se le conoce como el oscuro debido a un libro que escribió con un lenguaje enrevesado y difícil de interpretar.
Es el primero que por primera vez aborda el problema de la investigación y del hombre que la emprende, y que habla de la búsqueda, de la realidad, es el filósofo de la investigación.


Su lema principal es el Panta rei (todo fluye).

Heráclito observa que en la naturaleza todo va cambiando constantemente. "Es imposible bañarse dos veces en el mismo río".

Las cosas dejan de ser ellas mismas y se transforman en otras distintas, cada cosa cambia para convertirse en su opuesto.

Es el primero que habla del carácter universal de la razón, el logos. La razón es común a todos los hombres, no es propia, es común a todos los individuos, los cuales pueden o no estar abiertas a ella.

Gracias a la razón es posible el diálogo, la comunicación y será la facultad que nos permita desentrañar los secretos de la naturaleza.


Heráclito nos habla de una concepción dialéctica del mundo, de un enfrentamiento entre fuerzas de polos opuestos, la oposición de los contrarios.

Frente al logos, los contrarios son la misma cosa, la unidad, dinámica, animada, pero la misma realidad. La unidad surge de todos los opuestos y de ella salen todos los éstos. Todo contraste supone una unidad que constituye su significado. La naturaleza es una lucha entre contrarios, esa lucha genera la tensión y la energía necesaria para cambiar las cosas, ya que si no hay oposición no se produce cambio.


Gracias al carácter híbrido de la unidad ésta se nos presenta de formas distintas, ya que aunque los opuestos están unidos, no están conciliados y su estado permanente es la guerra. Por eso Heráclito dijo: "La guerra es el principio de todas las cosas."
La unidad es la armonía de tensiones opuestas.
Para Heráclito el Arjé es el fuego, pero entendido como fuerza vital que pone en movimiento todas las cosas. Es el principio que asociamos al nacimiento de todo, pero, a su vez, es destructivo por lo que es además aquellos que posibilita el cambio.
El fuego es el hilo conductor que permite transformar unas cosas en otras y todas se pueden transformar en él. Es el principio que posibilita la unidad dinámica.

-Los pluralistas o postparmenideos.
Los filósofos pluralistas están de acuerdo en la unidad, inmutabilidad e inmovilidad del ser de Parménides y van a tener que explicar las cosas que él dejó sin explicar.

ANAXÁGORAS

Apoya la tesis de Parménides y va a utilizar varios principios de Arjé para explicar la apariencia del cambio. Se interesa por el problema del cambio, lo uno y lo múltiple.

Para conciliar la unidad del Arjé frente a la multiplicidad de la fisis desarrolla la teoría de las homeomerías. Todas las cosas están formadas por unas partículas, cualitativamente idénticas, infinitamente divisibles e infinitamente acumulables, llamadas homeomerías.
Llamamos cambio al paso del movimiento de una semilla a otra pudiendo adquirir tantos aspectos como elementos existen. Ese movimiento lo regula un principio rector inmaterial, el Nous
(inteligencia) que es el responsable de que la naturaleza se nos presente ordenada de esta forma determinada. En un principio las homeomerías estaban en reposo y fue el Nous el encargado de darles movimiento. En reposo el ser estaría sin cambios, compacto... Es el Nous el responsable de su división.

EMPÉDOCLES


Fue famoso como físico, médico y político. Se suicidó arrojándose a un volcán.

Para él el Arjé no se puede reducir a un sólo elemento, para explicar el cambio debe estar formado por varios elementos para que se puedan juntar, mezclar, separar...

Propone 4 elementos de lo que todas las cosas proceden o derivan: Tierra, Aire, Agua y Fuego. Estos elementos dan lugar a todas las apariencias, son ilusiones ya que son eternos e inmutables. Enpédocles nos habla de dos principios, de síntesis el Amor y de análisis el Odio. En un principio los cuatro elementos se encontraban unidos y no se podían diferenciar partes, pero gracioas a la acción del Odio empiezan a separarse y dan lugar a todos los entes (se establecen diferencias). Completo este ciclo comienza el principio del Amor, en el que se vuelven a unificar los entes. Mueren. Pero todo en realidad es una ilusión.

LOS ATOMISTAS

DEMÓCRITO


Demócrito fue contemporáneo de Platón, por lo que vivió en el s. V a. de C., y gozó de un gran prestigio. Tuvo una gran obra de calidad pero sólo quedan unos fragmentos. Todas las cosas están formadas por unas partículas muy pequeñas, cualitativamente idénticas y que no son infinitamente divisibles.
Los llamó
átomos (indivisible). Según su agrupación determinan la apariencia de las cosas. Entre ellos se diferencian en su tamaño y forma. Como consecuencia de estas combinaciones se nos presentan ante nosotros, de distintas apariencias a nuestros sentidos.
Demócrito sólo reconoce un sentido, el del
tacto. Todas las sensaciones y cualidades que captamos, no son sino resultado del contacto y el impacto de unos átomos sobre otros.

Admite un movimiento relativo ya que en el fondo nada cambia, pues los átomos no cambian y también admite la existencia del vacio para que los átomos se puedan mover.